Album Review: Suicide Silence- Become the Hunter

Despues de un traspié con su anterior disco, La banda quiere estar nuevamente en el top con una nueva producción.

Por fin tenemos en nuestras manos el trabajo completo de la agrupación Norteamericana Suicide Silence, despues de algunos sencillos la experiencia se completa con la entrega final, ahora la pregunta del millón es saber si Become The Hunter es el regreso que todos esperábamos. Aqui en Plazebo ya lo escuchamos y esto es lo que pensamos.

Es indispensable comenzar la review asegurando que este disco es una especie de prueba de fuego para la banda, debido al duro golpe recibido con su album Homónimo de 2017 que fue muy criticado por los fans y no fue de extrañar, la propuesta se alejó totalmente de la crudeza de su discografía anterior, y reemplazada por elementos de tipo experimental – mal hechos en nuestra opinión- que lo pusieron en la lista de trabajos olvidables.

El disco arranca con Meltdown, un instrumental de dos minutos que sirve como aperitivo para su siguiente corte Two Steps, el tema denota brutalidad desde el segundo uno, haciendo gala de un riff que ya nos hace mover la cabeza y que, sumada a la instrumentación completa nos saca una pequeña sonrisa de satisfacción porque ya hay un elemento que su anterior disco no tenia, fuerza e intención.

Nuestras suposiciones no estaban erradas ya que entre más nos adentramos a la propuesta nos convencemos de la seriedad con la que se han tomado el disco, canciones como Love me to Death, Death´s Anxiety y su sencillo promocional Feel Alive dan fe de lo que decimos.

Sabemos que desde su anterior album, la agrupación ha tenido en mente agregar una reinvención a la ya de por si exitosa formula Deathcore, tratando no solo de hacernos una lobotomía sonora sino de combinar sintetizadores y distorsiones, permitiendo que existan picos altos y bajos en cada track, con Become The Hunter lo han vuelto a intentar esta vez de manera exitosa, Skin Tight, The Scythe y Serene Obscene no son canciones “convencionales” en el catálogo de su discografía, aqui se nota que quisieron darse un gusto e ir más allá de su famosa receta.

Hacemos un pequeño apartado especial para el cantante Eddie Hermida, la facilidad con la que sigue dominando sus registros son de admirar, entendiendo que muchos grandes artistas de la escena bajan calidad en sus voces con el paso de los años, (cosa completamente comprensible por el esfuerzo que conlleva) la voz lo de este hombre sin duda es un ejemplo no solo de talento sino de respeto por sus cuerdas vocales, esto no se gana de la noche a la mañana.

Todo no puede ser color de rosas para este trabajo, si bien hay agresividad sentimos mucho auto control, no hay frenéticos cambios de velocidad a excepción de Disaster Valley, las canciones están más condensadas y con un caracter denso, manteniendo caos, pero sin grandes sobresaltos, algo que hubiéramos agradecido en mayores dosis.

El álbum cierra con la pieza que le da el nombre al disco, en una colaboración con el cantante Darius Tehrani de la banda Spite, y si tuviéramos que definir el tema sería igual al éxtasis que produciría saltar de un helicóptero en llamas, las voces de estos dos personajes solo nos hacen decir que escuchar lo nuevo de Suicide Silence “valió cada maldito segundo”.